Años 40: Ángel Baquerizo monta un taller de joyería en los años cuarenta, en la calle Torrijos 6 (junto a la Mezquita Catedral), donde comienzan a trabajar cuatro de sus nueve hijos, Ángel, Álvaro, Luis y Javier, llegando a tener un reconocido prestigio en su estilo, el género Isabelino.

Años 60: El artista Javier Baquerizo de Poli, abre un nuevo establecimiento en la Plaza de José Antonio 2 (actual Plaza de las Tendillas). Conocedor del trabajo, diseñador muy destacado y gran entendido en brillantes, se inclina por la Alta Joyería, trabajando por encargo y haciendo piezas de gran importancia a lo largo de su vida.

Años 80: Comienza a fabricar Javier Baquerizo Ariza, un joven entusiasta e inquieto que tuvo por maestro al mejor de los profesionales, su padre, el cual le enseñó todos sus conocimientos del negocio durante los años 1986 al 2002. Un buen dibujante, habiendo sido alumno de la Escuela de Artes y Oficios de la provincia de Córdoba durante cinco años y actualmente tiene un reconocido prestigio dentro del sector, dedicándose a la Alta Joyería.